viernes, 26 de febrero de 2010

Factores que contribuyen a la innovación, según nuestra primera sesión de trabajo en grupo

Aunque no dispongo de las notas del debate, me parece que estas fueron algunas de las ideas más importantes expuestas entre todos los compañeros en el ejercicio del miércoles pasado:

- Libertad: para que se lleven a cabo procesos de innovación es necesario que aquellos que van a participar en él dispongan de libertad, tanto de expresión como de acceso a la información.
- Educación: será necesario un proceso educativo previo que siente las bases formativas y actitudinales de aquellos que pretendan participar en un proceso de innovación.
- Medición del riesgo: para innovar es necesario asumir un riesgo, ya sea positivo o negativo. El proyecto puede salir adelante o fracasar, en ambos casos con consecuencias. Por eso es importante tener herramientas que permitan medir el riesgo que se va a asumir.
- Espacio físico y mental.
- Historia y papel de las comunidades: no se puede promover la innovación en un lugar sin contar con el conocimiento previo de las comunidades en las que se va a implantar. En caso contrario se aboca al fracaso, puesto que un técnico venido de fuera no puede suplantar el conocimiento que ha adquirido la comunidad durante cientos de años de interacción con el medio. Por otro lado, para que aquellos a los que va dirigida la innovación se sientan implicados es necesario contar con su opinión y participación desde un primer momento.

Por último, pensamos que también es importante plantear previamente al desarrollo de una innovación su por qué y para qué. Habrá que indagar previamente en las necesidades de aquellos a los que vaya dirigida y pensar en qué sentido una innovación podría serles útil.

El observador, protagonista silencioso

Después de nuestra primera experiencia como grupo de trabajo en clase, analizaré la figura del observador. Mientras que cuatro o cinco compañeros debatíamos, en este caso sobre aquellos factores que contribuyen a la innovación, su papel era ir anotando las ideas que aportábamos cada uno para luego ofrecernos un resumen elaborado por él –ella en este caso- sobre el que llegaríamos a un consenso.
Aunque se trata de una figura que pasa desapercibida el papel del observador no puede ser más importante. A los pocos minutos de comenzar, los participantes en el debate terminamos enzarzándonos en el tema propuesto sin acordarnos de que alguien estaba recogiendo nuestras propuestas y puntos de vista. Si bien en este caso no era así, sí que puede decirse que toda reunión es una lucha de egos; a todos nos gusta saber que las ideas que hemos aportado han sido tenidas en cuenta. Por tanto, que una figura aparentemente neutral recoja todas las ideas por igual impide que la jerarquía o la mejor capacidad de oratoria de alguno de los miembros de la mesa de debate permita que imponga sus opiniones.
Asimismo, el que el observador se dedique a anotar lo comentado sirve para poder repasar al final de la reunión las ideas vertidas sobre la mesa sin que ninguno de los que ha participado en el debate haya perdido la oportunidad de expresarse o de pensar nuevas ideas mientras escribía lo que comentaban otros.
Al parecer, según comentó el profesor Roberto Carballo, esta figura irá rotando, por lo que de manera democrática cada uno de los miembros del grupo asumirá su deber mejorando así la aportación de ideas.

Otra asignatura, otro blog

Hace cuatro años me acerqué al mundo de los blogs a través de la asignatura de Tecnologías de la Información de la carrera de Periodismo y ahora, tres años más tarde, ya tengo dos que procuro mantener medianamente actualizados: Una forma de ver el mundo y Con mochila y sombrero.
Ahora me toca inaugurar un tercer blog, esta vez para la asignatura de Innovación y Desarrollo del master de Comunicación Social de la Universidad Complutense de Madrid. Espero que la experiencia sea tan buena como promete.
Bienvenido...